Cómo cuidar a tu Bulldog Inglés


Te has derretido por el aire gruñón de un Bulldog Inglés y ahora estás pasando días felices junto a este perro. Mantener la vestimenta de este gran perro con la piel salpicada de pliegues sí te plantea algunos problemas. Estos pocos consejos le ayudarán a controlar mejor su próximo aseo personal.

Primeros pasos: la piel

Los numerosos pliegues que marcan la piel del Bulldog Inglés son un primer problema que puede dificultar un poco su preparación. Al mismo tiempo, esta peculiaridad de la raza la expone más fácilmente a infecciones dermatológicas de origen bacteriano. Por tanto, una higiene cutánea impecable es especialmente necesaria en este perro grande. Para ello, la elección del champú es fundamental, favoreciendo los productos de limpieza formulados con activos naturales.

La presencia de extracto de avena o jojoba en la composición del producto es un buen indicador de su calidad y su idoneidad para la piel frágil de su Bulldog Inglés. Consulte las instrucciones de su veterinario si el animal muestra signos de alergia. Sobre todo, evite exagerar: un baño al mes es más que suficiente. Mientras tanto, el cepillado librará al animal de su suelo.

Pliegues en la nariz

Dependiendo de si las sinuosidades de la piel de la nariz son más o menos marcadas, el aseo de esta parte del cuerpo debe realizarse con más o menos frecuencia. Los Bulldogs ingleses que apenas tengan arrugas en este nivel se contentarán con una limpieza por semana. Aquellos con pliegues muy curvos pueden necesitar una limpieza una vez al día.

Use las toallitas húmedas para bebés para eliminar a su mascota de la suciedad incrustada entre estas arrugas. Manéjelos con la mayor delicadeza, porque la piel a este nivel es aún más delicada. Se puede considerar una aplicación de vaselina de vez en cuando si nota que el animal tiene la piel seca. Un recubrimiento a base de óxido de zinc puede ser útil si se produce irritación: no dude en consultar a su veterinario.

Pequeña sesión de manicura

La configuración anatómica del Bulldog Inglés hace que sus patas resistan una gran presión. Por tanto, conviene vigilar cuidadosamente el crecimiento de las garras para evitar que su longitud interfiera en el andar del animal o acabe creando microlesiones en las patas. Limpia siempre este último antes de cortar las garras con una herramienta adecuada que encontrarás en buenas tiendas de animales. Tenga especial cuidado de no cortar demasiado para preservar la parte inervada.

¡Cuidado con los oídos!

Entre los pequeños problemas de salud que pueden afectar al Bulldog Inglés, la otitis tiene una incidencia bastante significativa. Es por eso que el aseo también debe ser una oportunidad para desinfectar las orejas de su perro. Para hacer esto, prepare un tazón pequeño con agua tibia y traiga un paño.

Humedezca apenas la tela y limpie suavemente el interior de los pabellones. El mercado ofrece algunos productos de limpieza específicos cuya composición incluye principios activos específicos: calmantes, secantes, etc. En cualquier caso, la finalidad de la limpieza de las orejas es librar al animal de cerumen y retrasar su reaparición.